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Frutas y verduras de primavera ¿cómo mejoran mi salud?

13/04/2021 Barea


La primavera es un buen momento para iniciarse en una dieta saludable a base de productos frescos de temporada que llegan directamente del huerto a nuestra despensa. Las frutas y hortalizas de primavera, por ejemplo, aportan un añadido esencial a nuestra nutrición, repercutiendo positivamente en nuestra salud. ¿Cuáles son? y ¿qué propiedades tienen?

El abanico de hortalizas de primavera es bastante amplio en estos meses: brócoli, col, coliflor, espinacas, acelgas, guisantes, habas, judías verdes, lechugas o espárragos. En cuanto a las frutas, predominan las de tonalidades rojas y naranjas, siendo la época dorada de las fresas. Conformen avancen las semanas, en mayo y junio, se completa la variedad con los nísperos, las nectarinas, los albaricoques, los melocotones, las ciruelas y las cerezas. Como colofón los aguacates, las brevas y las frambuesas conforman la sabrosa avanzadilla a las puertas del verano.

Extra de vitaminas y sabor

Las hortalizas y frutas de primavera ofrecen numerosas cualidades energéticas, más allá de su sabor. Así su ingesta aporta a nuestro cuerpo abundantes vitaminas, carotenos, fibra y agua con lo que hidratarnos en estas semanas en las que empieza a dispararse el mercurio.

Por ejemplo, las frutas naranjas, como los nísperos, albaricoques o melocotones, son ricas en betacarotenos, que los usa nuestro cuerpo para producir retinol, una forma activa de vitamina A, que nos ayuda a preparar la piel para el verano. Los melocotones y albaricoques contienen vitamina C, B1, B2 y B6 y minerales como potasio, fósforo, magnesio, calcio, azufre, cloro, manganeso, cobre y hierro. Los nísperos son beneficiosos para disminuir la acidez gástrica y ofrecen propiedades diuréticas.

Por su parte, las frutas rojas (fresas, frambuesas o cerezas) son ricas en antioxidantes con beneficios antiinflamatorios y poseen una alta aportación de vitaminas E y C. Las cerezas además aportan betacarotenos y cuentan con importantes beneficios depurativos y diuréticos. En definitiva, son uno de los mejores alimentos para eliminar toxinas y retención de líquidos.

El caso de las fresas merece mención aparte. Su consumo contribuye a reducir el nivel de colesterol por su aportación de ácido ascórbico, lecitina y pectina; mientras que tienen destacadas propiedades antioxidante y antiinflamatorias.

Contra la astenia primaveral

En cuanto a las hortalizas de primavera poseen, en términos generales, efectos beneficiosos para disminuir los efectos de la astenia primaveral. De manera particular, los guisantes, por ejemplo, son ricos en vitaminas del grupo B, C, proteínas y minerales, como hierro o potasio; los espárragos verdes aportan proteínas, sales minerales y fibra; mientras que las habas son muy positivas para controlar los niveles de colesterol y aportan hierro y vitamina B1. Por su parte, las zanahorias, los melocotones o albaricoques tienen propiedades antioxidantes y son ricas en ácido fólico.

Desde el Barea Grupo recomendamos la ingesta de estos alimentos frescos y propios de temporada, que, además de sus vitaminas, se adaptan a las necesidades nutritivas de esta estación primaveral y contribuye a tener una mejor salud, especialmente en estos tiempos de pandemia del Coronavirus en los que debemos de reforzar nuestras defensas.